ENEMIGOS ÍNTIMOS

 

man-1044151_960_720 - copia - copia

Haz un trabajo introspectivo y ¡Supérate! 

 

Eppo Cardelo

Eppocalipsis

 

 “Cuando no encuentres a tu enemigo, mírate un segundo en el espejo… quizás lo encuentres allí”

Hay quien duerme sola o acompañada… hay quien duerme con pijama o desnudo y hay quienes duermen lo justo para darle, en combate “cuerpo a cuerpo (mañana, tarde, noche y los días de la siesta) soberanas palizas a su cama” , pero hay quien duerme peligrosamente en compañía de un ente tóxico, de un ser que permanece agazapado, oculto y dispuesto a hacernos la vida lo más complicada posible, destruyendo y dañando desde su anonimato, todo lo que hacemos y todo el esfuerzo que dedicamos  para tener una vida equilibrada en la que desarrollarnos de manera correcta.

Hay personas que no lo saben pero cada noche, cuando caen en brazos de Morfeo, hay una sombra pegada a ellos, un ser etéreo difícil de percibir, que se mueve escurridizo y no se deja ver, un espíritu negativo que se adhiere en su cuerpo  y en sus pensamientos con tal sutileza, que hay incluso quienes quizás por miedo o necedad, evitan enfrentarse a la realidad negando su existencia.

Hay personas que desconocen que hay un mal que les sigue, que los observa y les acecha, que les amenaza y les afecta…hay personas que ignoran que por las noches nunca duermen solas y que sin ni tan siquiera imaginarlo acaban…

 

“Durmiendo con su enemigo”

 

Todo el mundo ha conocido alguna vez en su vida a ese ser, a ese engendro tóxico que se parece muy poco a nosotros pero que desde el lado oscuro se alimenta sin piedad de nuestros pensamientos y de nuestros actos. Ese monstruo interactúa con nosotros y no duda en interferir en nuestras acciones y decisiones, siendo el responsable último, en muchos casos, de que erremos el camino, de que no tomemos las decisiones adecuadas y de que no nos comportemos con nuestro entorno social, con el talante y generosidad debidos, perjudicandonos seriamente en nuestras relaciones profesionales, familiares y también sentimentales.

Si amigos si… vivimos con un “Enemigo  íntimo” que ocupa un espacio muy importante en nuestra vida y al que conocemos muy bien, tanto, que no es necesario que  lo busquéis muy lejos, al igual que es innecesario que  llaméis a una santera para que os haga en vuestra casa un ritual de limpieza de espíritus malignos, como que tampoco sirve de nada que acudáis a los “cazafantasmas” para que con sus aspira- espíritus os dejen la casa como el Míster Proper. No…no, vuestro enemigo no está en otras dimensiones ocultas, simplemente miraros al espejo y es muy posible que allí lo encontréis.

 

ropa-interior

 

Alguien podría pensar en cualquier momento, que las altas temperaturas están dañando a mis neuronas y aunque es cierto que el calor me afecta y me he planteado escribir este artículo sin nada de ropa, he preferido  seguir con mi bóxer puesto, aunque este sofoco esté afectando a mis gónadas y a mí más que discutible y futura vida sexual. (Este inciso humorístico es una demostración de que mi “Yo salvaje” ha podido con mi “Yo heurístico”¿O quizás sean la misma cosa?…)

 

¡Señoras!… seamos serios y sigamos…

 

El bien, el mal, lo positivo y lo negativo, son las dualidades con las que el ser humano se desarrolla en este largo pero efímero proceso del conocimiento y de la sabiduría y que de manera fundamental, determinan lo que somos, lo que queremos ser y lo que podemos llegar a ser.

Crecer y desarrollarse en el proceso de niño a  persona adulta, es una aventura amarga y dolorosa por la que todo el mundo pasa (si no se ha marchado con anterioridad a la otra dimensión) adquiriendo experiencia y consciencia de la vida real en base a un proceso de “Ensayo-error” en el que vamos asimilando conocimientos y destrezas cada vez que nos equivocamos, aprendiendo sobretodo, como no se han de hacer las cosas.

La vida real, es un enorme caos de ideas y actuaciones complejas que no tienen nada que ver con los sueños o con lo que creíamos que era la vida cuando éramos niños.  En el pasado, durante nuestra inocente infancia, nos sentíamos fuera de cualquier tipo de responsabilidad y vivíamos protegidos por el amor de nuestros padres incluyendo (Sin conocer el valor de las cosas) todos los caprichos que exigíamos y que ellos en sus reales posibilidades nos podían dar.

No entendíamos y por eso no podíamos reconocer significados como esfuerzo, sacrificio, trabajo duro, dinero, hipoteca, deudas, préstamos, pobreza, miseria, paro…

Todo era maravillo (como no podía ser de otra manera) y todo lo veíamos de color de rosa. Pero el tiempo y la cruda realidad  ponen las cosas en su sitio y a nosotros en el nuestro, aunque muchas veces ese sitio no sea el que realmente creemos merecer,  pero como todos ya sabemos, nadie nos dijo antes de nacer que esto iba a ser fácil o difícil, simplemente la vida  es la que es y hemos aprendido, porque lo hemos conocido y padecido, que la vida se desarrolla en base a historias y situaciones positivas y negativas, dentro  del coctel del bien y del mal.

Ahora y como personas adultas y con un mínimo de inteligencia y consciencia, depende de nosotros (y a veces de nuestras circunstancias) el plantearnos cómo vamos a pasar por la vida que estamos viviendo en este plano dimensional y en este difícil “Vía crucis” de nuestra presencia física.

El ser humano es una estructura fascinante, que se compone de un perfecto y complejo material físico (Su cuerpo) y dos elementos metafísicos que son su esencia y a la vez la puerta de entrada y salida que expande todo su ser, a los que conocemos como; El alma (El pensamiento y todo lo emocional) y su espíritu (El receptor y emisor del plan divino y el enlace con las dimensiones desconocidas).

Como seres humanos y en nuestra realidad física, vivimos en un continuo espacio tiempo que junto al alma (Que engloba a nuestro pensamiento, emociones y sentimientos), como factor aglutinante, interactúa entre la vida material y nuestra vida inmaterial (Espiritualidad).

Por ese motivo  podríamos decir que en nosotros y como un todo indivisible, coexisten tres factores o realidades que no solo están íntimamente relacionadas entre sí, sino que se afectan las unas a las otras de manera positiva y negativa.

En ese sentido de pensamientos, sentimientos y emociones, la dualidad suele aparecer cuando nuestra mente genera pensamientos positivos y pensamientos negativos. Este tipo de pensamientos inherentes al ser humano entran en conflicto cuando el pensamiento negativo es más fuerte que el positivo y deja  de ser solo un pensamiento para convertirse en una actitud.

emotions-371238_960_720

¡Mirate en el espejo!

De la misma manera que los pensamientos y las actitudes  positivas nos hacen trascender para ir más allá y afrontar y superar el universo de misteriosos obstáculos que nos limitan, la asimilación y aceptación de una forma de vida con pensamientos negativos, (como así decía  el Santo Padre y Doctor de la Iglesia  Católica Agustín de Hipona), convertirá a estos en una realidad permanente y cerrada en sí misma, agotando en ella todo su ser y su actuar.

Desde ese punto de vista, los pensamientos negativos no solo limitan, coartan y ralentizan nuestra toma de decisiones, sino que además nos impiden avanzar en el tiempo haciéndonos perder la objetividad mientras  nos sume en un estado de confusión tan profundo, que hace que muchas personas perciban equivocadamente esos pensamientos y sentimientos negativos como una señal de advertencia que interiorizan, asimilándola como una actitud válida de defensa.

 

¿Esto qué quiere decir? pues que interiorizar y asimilar los pensamientos negativos puede llegar a convertirnos en nuestro peor enemigo y aunque todo el mundo puede caer en ellos, es importante reconocer el poder devastador que tienen sobre nosotros, sobre todo si se asientan en nuestra alma y en nuestro espíritu como un todo imanente.

Si eso sucede, es posible que hayas entrado en un bucle negativo en el que te resulte difícil salir, quizás porque sin ser consciente has asumido el rol de tu otro “Yo”, tú “Enemigo íntimo” como algo natural.

 

¿Hay alguna manera de salir de ese círculo de negatividad?

 

Hay quienes creen que la mejor manera de acabar con la negatividad que nuestro “Yo negativo” nos genera es interiorizar y practicar la “Ley de la atracción”. Según esa ley o concepto, los pensamientos influyen de manera determinante a las personas, ya que estos se manifiestan como una proyección que emitimos en forma de una onda energética que en su efecto rebote, nos será devuelta de manera similar a la que hemos emitido. Según esta “Teórica ley” los pensamientos y emociones (Positivas o negativas) que generamos y proyectamos al exterior consciente o inconscientemente, crean situaciones con consecuencias similares a las que mentalmente hemos creado, un evento conocido como las “Vibraciones armoniosas de la Ley de atracción”.

Lo cierto es que no existe una base científica que demuestre que la Ley de Atracción exista y que sea un hecho que se pueda demostrar cuantificandolo con datos creíbles, pero no es menos cierto que siempre es mejor tener pensamientos positivos para uno mismo y para con los demás que no los negativos.

En mi opinión, toda teoría que aporte positividad y crecimiento es válida y no tengo porque ponerla en duda, aunque bajo mi punto de vista, creo que no basta con esperar a emitir deseos, pensamientos y emociones positivas para esperar y recibir lo mismo.

Creo que para solucionar el grave problema de convivir con un “Enemigo íntimo”, lo primero que tendríamos que hacer es percibir su existencia (Está o no está en nosotros), conocer su naturaleza (Cuál es el motivo por el que existe) y sobre todo hacer que desaparezca de nuestra vida (Trabajar con el problema) y para eso lo primero que tenemos que hacer es un trabajo de introspección real y sincera mirando en nuestro interior con honestidad y sinceridad para evitar engañarnos a nosotros mismos. 

Abstraernos de nosotros  mismos y observar lo que hacemos, analizar nuestras reacciones e interpretar todas las actitudes que nos dañan, son el primer paso para resolver el problema.

view-1782619_960_720

Debemos adquirir “Consciencia”

 

En esta vida hay que  ser conscientes de lo que somos, de cómo somos y por qué somos y adquirir consciencia de nuestro entorno. Solo así podremos conocernos y alcanzar el equilibrio que deseamos. Es difícil lidiar con un enemigo tan potente como es nuestro “Yo negativo” pero no es imposible.

En nuestra existencia, ni todo es positivo ni todo es negativo, todo se basa en encontrar el equilibrio, pero eso no ocurrirá mientras no percibas que muchos de los males  y problemas que te acechan y  te dañan son causados por tu subconsciente y viven en ti, compartiendo tu vida con una negatividad que vive de ti, convirtiendo el mismo aire puro que respiras en tóxico y el placer de una dulce y romántica cena en una amarga experiencia.

Poner fin a esa relación tóxica depende de ti y si  no la puedes vencer sin ayuda es fácil, pide acude a profesionales que te ayudarán a vencerla ya que el problema está localizado y lo conoces muy bien, a fin de cuentas sois…

 

“Enemigos íntimos”

 

Eppo Cardelo

Anuncios

Un comentario en “ENEMIGOS ÍNTIMOS

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s