EL DESTINO OCULTO

 Eppo Cardelo

          Eppocalipsis

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Hoy ha entrado en España la primavera y aunque es primavera astronómica lo cierto es que y para este tiempo hace más frío del que debería. ¿Cambio climático? ¿Tiempo loco? o ¿es que nos gustaría que las cosas fueran como a nosotros nos gustan y no que sean simplemente como son?

No solemos estar contentos con lo que tenemos y  cuando hemos conseguido nuestro objetivo no nos conformamos con lo logrado y siempre queremos más. ¿Eso es malo? No, pero… ¿Todo lo que hemos conseguido o logrado es  lo que verdaderamente queríamos en nuestra vida?

¿A quién de nosotros no le gustaría que su vida fuera de otra manera? ¿Alguno de vosotros pensaba en el pasado que su futuro sería la realidad que vive actualmente? ¿Qué darías por cambiar hoy tu presente? o mejor hazte esta prueba con sinceridad… Mírate en el espejo y pregúntate…

 

¿Eres feliz al cien por cien con la vida que estás viviendo?

 

Desde niños, hemos crecido con anhelos y con sueños, con expectativas de conseguir nuestras metas y con el deseo de alcanzar la felicidad plena. Si bien en la mayoría de los casos los padres aman a sus hijos y desean para su vida lo mejor, no es menos cierto que debido a su educación (no nos olvidemos que nunca existió ni aún hoy existe un manual que diga cómo ser padre, hermana, amigo, novia o esposo) no siempre aciertan a la hora de enseñar o de guiar a sus hijos, por el camino correcto. ¿Pero cuál es el camino correcto?

Como he dicho anteriormente, no existe una fórmula magistral universal con la que educar y guiar a los hijos pero no es menos cierto que como padres, caemos muchas veces en la errónea idea de que los hijos deben  ser guiados a nuestra imagen y semejanza, pero sobre todo bajo la idea y concepto que nosotros hemos heredado de nuestros antepasados y que creemos que  tenemos la obligación de mimetizar y trasmitir a nuestros herederos.

Desde nuestra infancia y hasta ahora, hemos ido añadiendo diariamente a nuestro destino un código invisible, una programación metafísica de causa y efecto sin llegar a comprender que cada cosa, cada palabra, cada pensamiento y cada acto que realizamos en este mismo instante, serán determinantes en el resultado de nuestra vida futura.

 

No se puede jugar con el futuro

 

Nadie nace con una capacidad sensorial tan desarrollada que le pueda permitir adelantarse a los acontecimientos futuros y así escribir su destino con la seguridad y conocimiento necesarios para no errar nunca y alcanzar siempre y sin ningún riesgo las mieles del éxito.

No, eso a día de hoy no existe y si existe, evidentemente que la persona o personas que puedan poseer ese don extraordinario guardarían  con gran celo su mayor secreto, algo que no compartirán con nadie.

Hay quien podría decir que le encantaría tener esos súper poderes que le permitiría conocer el presente y el futuro, pero creedme si os digo que si en la parte divertida podría ser increíble y liberador (Saber cómo hay que hacer las cosas para triunfar), por otro lado podría resultar angustiante y aterrador ya que el reverso de la moneda sería el conocer no solo la propia muerte (quizás dramática y dolorosa) si no algo peor, como la muerte de los seres más queridos.

Como podemos ver, jugar con el conocimiento del futuro no sería quizás tan sencillo y agradable como en un principio  podría  parecer, pero es innegable que nos podría ayudar y mucho.

No se puede jugar con el futuro, pero lo que sí está en nuestras manos es la posibilidad de tomar desde el punto cero (El momento de tomar una decisión), decisiones acertadas y meditadas en las que nos planteemos conscientemente la posibilidad espacio/tiempo, es decir, sopesar y analizar cuáles pueden ser los resultados futuros que pueden aparecer tras la toma de una decisión. Es evidente que tras la toma de una decisión y su efecto en el tiempo, se interrelacionan una serie de factores y cambios externos que pueden hacer variar nuestra línea futura, múltiples veces y su resultado ya no dependerá de nuestra primigenia decisión, si no de las circunstancias que la  rodearan en su desarrollo en el tiempo.

 

“El resultado de una decisión, acertada o no, variará en la línea de tiempo modificando su efecto positivo o negativo”

 

¿Podemos cambiar el pasado? No, pero si podemos trabajar por conseguir el futuro que queremos. ¿Esto siempre sale bien? Ni mucho menos, pero hay algo en lo que no solemos pensar y que creo que deberíamos darle la importancia que se merece, tengamos la edad que tengamos y es que debemos ser  gente genuina, gente que vive consciente de lo que en realidad es y de lo que en definitiva queremos ser.

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¡Vive consciente y libérate!

Eso me recuerda el caso de un conocido mío, gran estudiante y mejor persona y que desde la infancia quiso ser cocinero. De familia acomodada, sus padres no percibieron la capacidad que tenía el muchacho para mezclar y experimentar entre fogones y eso que desde muy temprana edad dejo claro a sus padres y a todo el mundo que él lo que quería era aprender cocina.

En su ceguera y complejo, sus padres hicieron todo lo posible para que su hijo estudiara una carrera universitaria (ya que todos sus amigos estudiaban carrera y él no podía ser menos) por lo que entendieron o mejor dicho “confundieron” la necesidad de curiosidad y de experimentar de su hijo con tan diversos elementos alimenticios, con el interés (algo que él no tenía) por la química, por lo que enfocaron la carrera de su hijo hacia una disciplina que le aburría de manera supina.

¿Resultado? Suspenso tras suspenso, perdida de interés por el estudio, escapadas de clases, llegando incluso a no presentarse en la facultad y un gasto inútil de tiempo y dinero, grandes disgustos y decepciones que dieron al final y como resultado, un tremendo fracaso como estudiante y como persona que lo llevaron a una depresión que le llevo a su vez a unirse a malas compañías que durante un tiempo le acercaron peligrosamente al mundo de las drogas. Por suerte supo reconducir su vida y actualmente es chef en su propio restaurante.

 

“Somos el resultado de nuestro pasado y en nuestro pasado ha influido y mucho las decisiones que tomaron nuestros padres por nosotros”

 

En este caso podemos ver como una mala decisión (Tomada por terceros), ya fuera por desconocimiento de lo que podría llegar a ocurrir o por el hecho de no tener la suficiente visión para comprender las necesidades “Reales” de en este caso, su hijo, puede llevar a una persona a la ruina personal y como puede marcar su vida para siempre, una marca difícil de borrar y que en este caso concreto no fue hecha por una decisión personal, sino por la decisión influenciada por las circunstancias de otros. No olvidemos que somos el resultado de nuestro pasado y en nuestro pasado ha influido y mucho las decisiones que tomaron nuestros padres por nosotros.

Toda decisión que tomamos tiene una “Causa y efecto” y todo resultado aunque sea inmediato nos va a acompañar en el tiempo haciendo que influya en nuestra vida y se modifique según sean las circunstancias que nos acompañen, lo cual demuestra que el resultado de una decisión acertada o no variará en la línea de tiempo modificando su efecto positivo o negativo.

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¡Rompe con aquello que ata tu felicidad!

Pero… ¿Somos siempre libres cuando tomamos una decisión o estamos influenciados por las circunstancias?

Es triste conocer situaciones (más comunes de lo que nos llegamos a imaginar) de hombres y mujeres que no se separan de sus parejas por culpa del dinero, (Pero si no eres feliz ¡debes romper sea como sea!).

Es triste conocer situaciones de personas que son grandes profesionales que no encuentran trabajo y con perspectivas de no encontrarlo, (Pero no debes de rendirte y debes seguir buscando sin descanso, al final, ¡Lo lograras!)

Es triste conocer a personas que luchan y luchan, buscan como prosperar, tienen talento y no tienen la oportunidad de desarrollarlo, (Muéstrate como eres, muestra lo que sabes, y busca con la humildad de… ¡empezar bajo para llegar alto!)

Llega un momento en la vida en el que tenemos que tomar una decisión, que digo… ¡infinidad de decisiones! Pero aunque algunas de ellas sean duras y no nos gusten, es mejor tomarlas a tiempo y con consciencia buscando siempre lo que nos pueda beneficiar a corto, medio y largo plazo.

Soy consciente de que el destino de todos, es un “Destino oculto”…

Pero también se  una cosa:

 

“Las cosas no pueden cambiar si no haces nada por cambiarlas”

 

Ahora te toca mover a ti.

Eppo Cardelo

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